“Mini intifada”, le llaman algunos.”Intifada light”, dicen otros. Se refieren a la violencia de las últimas semanas en Jerusalem, una serie de continuos incidentes de pedreas y lanzamiento de botellas incendiarias hacia coches, ómnibus, civiles, policías, el tren, paradas de transporte colectivo y demás sitios en la capital israelí, protagonizados por jóvenes palestinos, inclusive por numerosos niños. Anoche, mientras escribíamos estas líneas, recibimos la noticia de disparos cerca del Teatro Khan y el Cent. El corolario más trágico de estos sucesos, fue el atentado perpetrado hace algo más de una semana, en el que un palestino atropelló a civiles que esperaban el tren o recién se habían bajado de él, en la parada de «Guivat Hatajmoshet», en la zona norte de la ciudad, matando de inmediato a una bebita de 3 meses, Leah Zisel, y dejando a varias personas heridas, entre ellas Karen Mosquera, originaria de Ecuador, que falleció días después en el hospital