Pakistán anunció ayer el levantamiento de la moratoria sobre la pena de muerte en casos de “terrorismo”, al día siguiente de que los talibanes masacraran a 148 personas en una escuela de Peshawar, entre ellas 132 niños en edad escolar.
Pakistán anunció ayer el levantamiento de la moratoria sobre la pena de muerte en casos de “terrorismo”, al día siguiente de que los talibanes masacraran a 148 personas en una escuela de Peshawar, entre ellas 132 niños en edad escolar.
Hoy, el Primer Ministro Biniamin Netanyahu se refirió a la decisión de la Unión Europea de excluir a Hamas del listado de organizaciones terroristas y dijo: “No nos conformamos con las explicaciones de la Unión Europea sobre que, la exclusión de Hamas del listado de organizaciones terroristas, sea un “tema técnico”. En su opinión, “la carga de la prueba pesa sobre la Unión Europea y esperamos de ellos que restituyan, de inmediato, a Hamas al listado, dado que todos entienden que es parte inseparable”.
La sola mención de su nombre congeló la atmósfera de aquella reunión que manteníamos, una colega norteamericana y yo, con un alto oficial de la Autoridad Palestina (AP) en la Franja de Gaza a fines de los años noventa.
Probablemente, aunque el Tribunal General de la Unión Europea conociera a la joven palestina Yasmin Shaaban, no habría cambiado su vergonzosa decisión de retirar a Hamas de la lista de organizaciones terroristas, tal cual lo hicieron este miércoles. Alegando que se trata de un tema meramente «técnico» y «procedural», Europa volvió a recordar a muchos por qué los israelíes tienden a no confiar en sus mediaciones y por qué miran con recelo cada recomendación que sale de de la Unión Europea con tono de moral dictada desde el mundo de los justos…