El Servicio de Inteligencia y Seguridad (PET, por sus siglas en danés) de Dinamarca dijo ayer que el presunto autor de los atentados de Copenhague del pasado fin de semana, los más graves de la historia de Dinamarca, pudo radicalizarse en la cárcel.
El Servicio de Inteligencia y Seguridad (PET, por sus siglas en danés) de Dinamarca dijo ayer que el presunto autor de los atentados de Copenhague del pasado fin de semana, los más graves de la historia de Dinamarca, pudo radicalizarse en la cárcel.
Los atentados de Copenhague acentuarán el escepticismo danés hacia los musulmanes. Guste o no, el islam en Dinamarca se percibe como un problema. Tanto, que el tema más recurrente en todas las campañas electorales celebradas desde 2001 ha sido la denominada inmigración de países no occidentales, léase inmigración musulmana. Los atentados del pasado fin de semana, cometidos por Omar Abdel Hamid El-Hussein, un joven islamista de origen palestino y pasado criminal, acentuarán sin duda el escepticismo de buena parte de los daneses hacia los musulmanes, por mucho que todo indique que los extremistas siguen siendo una minoría.
Mirando hacia la otra orilla del Mediterráneo. Con el brazo en alto y empuñando un cuchillo. El cabecilla del Estado Islámico (IS, por sus siglas en inglés) que anuncia la decapitación de los 21 coptos lanza una advertencia escuchada en boca de los yihadistas desde hace meses: «Conquistaremos Roma».
El patriarca Ibrahim: Los 21 ‘son mártires asesinados por la fe’. La ejecución ha producido la unión entre cristianos y musulmanes