Recientemente apareció en la prensa árabe en línea un artículo en el que se denunciaba un caso ocurrido en Jeddah, Arabia Saudita, en el que un hombre prendió fuego a su esposa y luego acabó por matarla a golpes frente a sus dos pequeños hijos debido a que tras recoger a su familia de un centro comercial, había encontrado en la bolsa de su mujer los números telefónicos de otros hombres. Pero resulta que tan aberrante como el crimen mismo, fue la reacción de varios lectores (del sexo masculino, por supuesto) que al hacer sus comentarios alabaron el acto expresando su aprobación y su convicción de que nada más lógico y justo que escarmentar con severidad a quien ha incurrido en una ofensa que mancha el honor de su marido.