Un hermano y una hermana que pensaron que toda su familia había sido asesinada en la Shoá, conocerán a sus recién descubiertos primos hermanos en Yad Vashem, esta semana de diciembre de 2016.
Un hermano y una hermana que pensaron que toda su familia había sido asesinada en la Shoá, conocerán a sus recién descubiertos primos hermanos en Yad Vashem, esta semana de diciembre de 2016.
Vestidos de negro, con kippah o sombrero de fieltro, una veintena de rabinos europeos se ha abierto camino esta mañana entre la niebla de Madrid para acudir en el palacio de El Pardo a un emotivo acto con relevancia política internacional: la entrega del máximo galardón de las comunidades judías de Europa- el premio Lord Jakobovits- a la Corona y al Gobierno de España a través de la persona de Felipe VI. Los últimos dos premiados han sido la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro francés, Manuel Valls.
Khan Yunis, cuya capital es la ciudad del mismo nombre, es un bastión del grupo fundamentalista islámico Hamas, y un trampolín habitual de los cohetes que se lanzan contra territorio israelí. Pero el odio de generaciones y las disputas políticas parecen diluirse adonde comienzan a crecer las zanahorias, en los campos de Nir Oz y otros kibutzim de la zona del Negev, en el sur de Israel.
El régimen del Presidente sirio Bashar el-Assad acaba de concretar su mayor logro militar desde el comienzo de la guerra en su país en marzo del 2011: Alepo, la ciudad más grande de Siria, convertida desde hace tiempo en un símbolo, ha caído y está nuevamente en manos del oficialismo.