Culminamos con las exposiciones de los diputados en el homenaje de la Cámara baja a Shimon Peres del 7 de diciembre, presentando el discurso del Diputado del Partido Nacional Jaime Trobo.
Culminamos con las exposiciones de los diputados en el homenaje de la Cámara baja a Shimon Peres del 7 de diciembre, presentando el discurso del Diputado del Partido Nacional Jaime Trobo.
Dispara esta nota es el despreciable episodio provocado por un furibundo antisemita, violento y golpeador. Amedrentó, amenazó y finalmente golpeó a una señora, empleada doméstica por ser “sirvienta de los judíos y encima pasearle al perro”. Además de la indignación que provoca, me genera en lo personal, un temor de proyección a otros antisemitas, no necesariamente golpeadores.
En pocas horas, se sucedieron en el mundo tres cruentos atentados. Nuevamente, la violencia impone su sinrazón, lastimando, hiriendo, matando personas e ideas. La colectividad judía uruguaya expresa su más enérgico repudio al terrorismo, provenga de donde provenga y victimice a quien victimice.
El Palacio Czernin, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores checo, es un imponente edificio que domina Praga. Allí se dio cita la semana pasada un grupo de diplomáticos hispanoamericanos y checos para un recital del pianista y compositor Federico Lechner. Pero el pianista hispano argentino no estaba solo en Praga, sino que desde Madrid y Bruselas llegaron sus hermanas Coni y Karin, ambas igualmente pianistas. De hecho, Karin Lechner ha obtenido un reconocimiento extra musical como protagonista (junto a su hija Natasha Binder) del documental La Calle de los Pianistas, del realizador Mariano Nante. Pero para entender la razón de este encuentro familiar y musical en la capital checa hay que volver la mirada hacia los tiempos oscuros de la II Guerra Mundial.