Aunque comparte nombre con la Conferencia de Paz de París de 1919, cuando el “comité de los cuatro” (los presidentes Wilson, Orlando, Clemenceau i George), decidió el destino de las naciones vencidas después de la primera guerra mundial, esta última Conferencia no pasará a la historia, más allá del álbum de fotos de Monsieur Hollande. El enunciado era rimbombante: “Conferencia de París sobre el proceso de paz entre Israel y Palestina”, y pretendía la aquiescencia internacional para resolver el conflicto. Por ello mismo, setenta países -entre ellos los miembros de la UE, Consejo de Seguridad, Cuarteto y Liga Árabe- se reunieron en la capital francesa para hablar de asentamientos, Jerusalén, dos estados y etcétera.