A René Goscinny lo trataron de reaccionario y patriotero durante media vida. Él prefirió ignorar las habladurías y calló casi hasta el final. Pero llegó un día en que el guionista se quitó la mordaza, durante una entrevista en 1974. “Han hecho de mí el defensor del francés medio, xenófobo, chovinista y hasta racista, cuando parte de mi familia murió en los campos de concentración. Son acusaciones que no soporto”, dijo el creador de Astérix, Lucky Luke o El pequeño Nicolás. Hasta entonces muchos ignoraban, incluso en su círculo íntimo, que sus padres y sus abuelos habían sido judíos.