El municipio español de Toledo, que ya contaba con asentamientos desde la Edad de Bronce, tiene una larga historia de riqueza cultural que destaca como patrimonio de la humanidad. En su seno, las tres civilizaciones religiosas –judía, cristiana-musulmana- que vivieron en constante conflicto entre sí en la península ibérica, encontraron momentos de gracia y de convivencia cuyo legado aún se siente en la ciencia y en la cultura.