El Corán establece que todos los musulmanes tienen que vestirse de manera «modesta», «sencilla» y «decente». Si bien esto vale para hombres y mujeres, el código de vestimenta es más estricto para las musulmanas. El respeto a este texto es más o menos flexible dependiendo del país y de la región. Sin embargo, en algunos lugares, violar el mandato religioso puede implicar desde el castigo social a las penas de cárcel.