Con justa razón, Raoul Wallenberg es considerado uno de los grandes héroes del siglo XX. En el año 1944, con solo 32 años y sin ninguna experiencia diplomática, aceptó participar de una audaz misión para salvar a miles de judíos húngaros durante la Segunda Guerra Mundial. En nuestro país se lo recuerda en un espacio público ubicado en Parque Batlle, inaugurado en el año 1999, en un acto organizado por la Intendencia de entonces, el CCIU, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Fundación Internacional Raoul Wallenberg.