Culminamos hoy la publicación de los discursos que se efectuaron en la sesión especial de la Comisión Permanente del Poder Legislativo, con la ponencia del Senador Pedro Bordaberry, del Partido Colorado.
Culminamos hoy la publicación de los discursos que se efectuaron en la sesión especial de la Comisión Permanente del Poder Legislativo, con la ponencia del Senador Pedro Bordaberry, del Partido Colorado.
A medida que la población de corales en todo el mundo disminuye debido al cambio climático, los arrecifes encontrados en el Golfo de Eilat parecen haberse adaptado notablemente a las altas temperaturas, posiblemente convirtiéndose en el único lugar en la tierra donde este ecosistema submarino probablemente sobrevivirá. Un estudio reciente publicado por el Journal of Experimental Biology (Revista de Biología Experimental) revela que los engendros de los corales completamente formados en las aguas de Eilat en el norte del Mar Rojo, heredaron la misma huella genética responsable de la adaptación al clima cálido, haciendo del golfo uno de los pocos lugares en la tierra donde este ecosistema submarino continuará durante los próximos años ante el deterioro del cambio climático.
Retrato íntimo y muy disfrutable de una familia con gran arraigo en las tradiciones religiosas judías, Shtisel es la puerta de entrada a un universo invisible a los ojos de la mayoría de los televidentes. Sin embargo, aunque sus protagonistas son judíos ultraortodoxos y por lo tanto muy diferentes del resto de los mortales o de otros miembros de la comunidad, la historia que cuenta esta serie no hace hincapié en sus hábitos litúrgicos y sus prácticas de la doctrina talmúdica. No, aunque el dogma lo atraviesa todo, Shtisel se encamina a mostrar cómo sus protagonistas viven el amor, las ilusiones, los vínculos y las pérdidas. Así, la serie se convierte en un material cercano, entrañable y no a años luz de la mayoría de los televidentes, como podría suponer el prejuicio más corriente. Y aunque fue estrenada en 2013 en Israel, de donde es oriunda, desde el mes pasado podemos verla por Netflix.
Hace 40 años, en una playa de Brasil, el mar devolvió el cuerpo de un hombre. Los documentos decían se llamaba Wolfgang Gerhard y era mecánico. Después, todo fue silencio y misterio. Seis años más tarde se supo la verdad: el muerto era el sádico médico que, en el campo de exterminio nazi, torturó prisioneros y los usó como «conejillos de indias» para sus macabros experimentos que buscaban «la raza superior».