La masacre de Sídney expone cómo la corrección política y la validación del discurso anti israelí crearon un «punto ciego» de seguridad que deja a los judíos —y a los valores occidentales— a merced del fanatismo islámico. «Algo habrán hecho». Es una frase corta, indeterminada, pero con un peso contundente. En la Argentina de los