Unos tatuajes con motivos religiosos le han causado un buen disgusto al futbolista colombiano Juan Pablo Pino, que juega en la liga de Arabia Saudita, después de que la policía moral del conservador reino árabe le detuviese por exhibirlos en público. Todo comenzó el día en que el jugador decidió darse un paseo por un centro comercial en Riad junto a su mujer, vestido con una camiseta sin mangas que mostraba símbolos religiosos cristianos, como el rostro de Jesús de Nazaret, que tenía tatuado en sus brazos.