Estados Unidos afirmó ayer que «cuanto antes comience la transición política en Siria, más posibilidades hay de evitar una sangrienta guerra sectaria» e instó «a la comunidad internacional a unificar» su presión sobre Damasco.
«Como evidencian las propias masacres en las que ha participado el régimen de Asad y que ahora niega, cuanto antes comience una transición política, mejor será para el pueblo sirio y más posibilidades hay de evitar una sangrienta guerra sectaria», afirmó Jay Carney, portavoz de la Casa Blanca.