El ex presidente egipcio Hosni Mubarak fue detenido ayer mientras sigue hospitalizado en la localidad costera de Sharm el Sheij con pronóstico «inestable», en tanto que sus hijos Alaa y Gamal ingresaron en una cárcel de El Cairo. En el último episodio de un proceso judicial en el que fueron arrestadas numerosas figuras del régimen anterior, la Policía egipcia detuvo a Mubarak y a sus dos hijos, cumpliendo así con la principal reivindicación de los grupos que protagonizaron la revolución del 25 de enero.