Mohammed el-Senoussi, príncipe heredero de Libia en el exilio, prometió ayer que hará «todo lo posible» para contribuir a la creación de un Estado democrático en su país, donde Muamar Gadafi se aferra al poder pese a la ofensiva de los rebeldes y la OTAN. «Es el pueblo libio quien debe decidir si quiere encaminarse hacia una monarquía constitucional o una república», declaró el príncipe heredero en una intervención ante el Parlamento Europeo en Bruselas.