Las autoridades cubanas han retirado la acreditación de prensa al corresponsal de EL PAÍS, Mauricio Vicent, quien no podrá seguir enviando crónicas desde la isla. Hace apenas unas semanas, el Gobierno de Teherán hacía otro tanto con Ángeles Espinosa, también corresponsal de este diario, a quien, además, expulsó de Irán. Las acusaciones de parcialidad contra ambos corresponsales son enteramente falsas, y solo revelan que La Habana, por un lado, y Teherán, por otro, desean que los medios de comunicación actúen como sumisos altavoces de los discursos oficiales, no como testigos de la realidad.