El ataque de Al Qaeda a Estados Unidos hace 10 años fue una gran conmoción para los estadounidenses y la opinión pública internacional. Después de una década, ¿qué lecciones podemos aprender?Cualquiera que tome un avión a Washington o trate de visitar algún edificio de oficinas de la ciudad vuelve a recordar cómo cambió la seguridad estadounidense por lo del 11 de setiembre. Sin embargo, si bien creció la preocupación por el terrorismo y las restricciones migratorias son más severas, la histeria de los días inmediatos al 11 de setiembre ha disminuido. Nuevas agencias como el Departamento de Seguridad Nacional, el director de Inteligencia Nacional y el perfeccionado Centro de Lucha contra el Terrorismo no han transformado al gobierno estadounidense, y la mayoría de los estadounidenses no han visto afectadas gran cosa sus libertades personales. No ha habido ataques grandes al interior de Estados Unidos y la vida cotidiana se ha restablecido bien.