Luego de estar opacado por la omnipresencia del ISIS en el escenario mundial, Hezbollah se prepara para convertirse, otra vez, en un actor central en el Medio Oriente. Conforme ISIS sigue extinguiéndose territorialmente, el grupo chiita da señales de robustez y aparece como uno de los grandes ganadores de las luchas internas que han ido desintegrando Medio Oriente. En Israel saben bien qué significa que Hezbollah haya salido victorioso de su guerra contra ISIS. Por eso, en su frontera norte, ya está en estado de alerta luego de haber pasado estos últimos tres años al margen de la guerra civil en Siria y del caos del que se apoderó la región. Los israelíes observaban desde muy cerca cómo sus históricos enemigos dirimían sangrientamente eternas disputas de las que ellos eran totalmente ajenos. Por eso hicieron lo mejor que podían hacer: no involucrarse.