La idea de que la muerte nos provee un momento de reflexión ya no aplica en Yemen. El país ha vivido más de dos años y medio de guerra a causa de la lucha entre la alianza saudí y los rebeldes hutíes. Ambos lados carecen de piedad y ocasionalmente no temen ultimar hasta a prisioneros de guerra. El precio del conflicto lo han pagado con sus vidas más de 10 mil civiles.