Irán es uno de los pocos países donde ser homosexual es penado con la muerte. Esto deja una cruda encrucijada para los gays iraníes: costearse una operación de cambio de sexo, o huir del país.
Irán es uno de los pocos países donde ser homosexual es penado con la muerte. Esto deja una cruda encrucijada para los gays iraníes: costearse una operación de cambio de sexo, o huir del país.
Enfermera, decidió volcarse en la lucha contra la ablación, un ritual en decenas de países africanos que han seguido practicando sus emigrantes en Occidente. Promotora de informes y campañas internacionales, su labor durante 30 años ha servido para concienciar a la opinión pública internacional.
El asalto al parlamento canadiense por una persona que se había convertido al Islam sólo un mes antes, debería crear algún interés sobre por qué un número creciente de jóvenes están dispuestos a dar su vida por una visión radical del Islam. Hasta ahora, esto fue descrito como fanatismo. Pero cuando se cuentan más de 2.000 suicidas que se hicieron estallar a sí mismos, es el momento de mirar a esta realidad en crecimiento más allá de los estereotipos.
En un ensayo publicado el 3 de octubre, 2014 en el diario francés Marianne, Abdennour Bidar, el filósofo y autor de Islam Uno Mismo, una historia personal del Islam (Seuil, 2006); Islam sin sumisión: un existencialismo musulmán (Albin Michel, 2008), e Historia del humanismo en Occidente (Armand Colin, 2014), escribió que los creyentes musulmanes no pueden evitar discutir sobre las causas a los excesos de los jihadistas denunciando solamente la barbarie terrorista. Este dice que ante los dogmas y la manipulación política a la que está siendo sometido, el mundo musulmán debe ser auto-crítico, y debe actuar para reformarse a sí mismo. Lo siguiente es su ensayo