A veces me vendían. Otras me entregaban como un obsequio. El último de los hombres fue el más abusivo, me ataba las manos y las piernas», contó Jalila, una niña yazidí de 12 años que fue secuestrada por el Estado Islámico.
A veces me vendían. Otras me entregaban como un obsequio. El último de los hombres fue el más abusivo, me ataba las manos y las piernas», contó Jalila, una niña yazidí de 12 años que fue secuestrada por el Estado Islámico.
Los yihadistas seleccionan al azar a sus víctimas. Las mujeres y niñas yazidíes mayores de ocho años son obligadas a casarse y convertirse al Islam
“No puedo prometer que encontraremos a las niñas de Chibok”, reconoció ayer el presidente electo de Nigeria, Muhamadu Buhari, en el primer aniversario del secuestro de 276 menores por parte de los islamistas de Boko Haram. Sus palabras demuestran la impotencia de un gobierno ante un grupo que en un año secuestró a más de 2.000 mujeres y niñas, según reveló Amnistía Internacional.
Un chico cristiano de 14 años, llamado NaumanMasih, ha sido quemado vivo por algunos jóvenes musulmanes. El adolescente ahora está ingresado en un hospital de Lahore, donde lucha entre la vida y la muerte, con quemaduras graves por todo el cuerpo.