Ahora, las autoridades de Irán han dado un paso más para prohibir que en los libros publicados en el país aparezca la palabra ‘vino’, el nombre de los animales extranjeros e incluso el de algunos dirigentes de otros países. Esta censura impuesta por el Ministerio de Cultura de Irán ha sido diseñada, supuestamente, para proteger a la población de lo que el régimen denomina una “embestida cultural” de Occidente.