Fue compañero de pupitre y celda de Ayman el Zawahiri, el cirujano egipcio que desde su guarida de Pakistán o Afganistán trata ahora de curar las heridas de una Al Qaeda apaleada por la irrupción del autodenominado Estado Islámico. El camarada Kamal Habib es una vieja gloria del firmamento de los yihadistas egipcios. Fue cofundador de la Yihad Islámica, la organización que en 1981 urdió el asesinato del entonces presidente Anuar el Sadat, y expió su culpa durante una larga década de calvario carcelario.