La utilización de menores en las guerras no es ninguna novedad, pero en el caso del Estado Islámico constituye una práctica perfectamente reglamentada. Los llamados cachorros del califato son la amenaza que la organización yihadista prepara para el futuro: niños captados desde corta edad para ser aleccionados y entrenados en diversas funciones de combate. O bien huérfanos, o bien arrancados de las manos de sus padres mediante distintos métodos, son atraídos a una especie de campamentos de verano, con sus correspondientes meriendas. Los que parezcan resultar útiles serán concienzudamente aleccionados.