Desde hace más de 25 años y en el marco de la Casa Mordejai Anilevich, GUILI ofrece la preparación del proceso de Bar y Bat Mitzvá desde la visión del Judaísmo Humanista. Por consultas escribí a ccma.guili@gmail o al cel 094 353 563.
Desde hace más de 25 años y en el marco de la Casa Mordejai Anilevich, GUILI ofrece la preparación del proceso de Bar y Bat Mitzvá desde la visión del Judaísmo Humanista. Por consultas escribí a ccma.guili@gmail o al cel 094 353 563.
«Si no existiera antisemitismo en el mundo”, explica el escritor español Diego Moldes, “nadie tendría por qué cambiar su nombre y ocultar su origen, ¿no?». Delante de Moldes, que no es judío aunque no le importa definirse como judío cultural, hay un libro negro y monumental: Cuando Einstein encontró a Kafka (Galaxia Gutemberg), en el que compendia las aportaciones de los judíos al mundo moderno.
Tu Bishvat es una festividad judía; hace varios miles de años cuando existía el templo en Jerusalén y se respetaban las leyes concernientes a la Tierra de Israel, los cultivos y el año sábatico, Tu Bishvat marcaba el inicio de un nuevo año para los árboles. Gracias a esta fecha uno podía saber cuántos años tenía su árbol y en base a eso se calculaba cuándo correspondía llevar los frutos al Templo. Sabemos de su existencia gracias a la Mishná y el Talmud que lo registran. Este año Tu Bishvat comienza al atardecer del domingo 9 de febrero y culmina a la caída del sol del lunes 10.
En la noche del lunes se realizó en la hermosísima Parroquia San Ignacio de Loyola de Buenos Aires un concierto con obras de Bach, dedicado a la llegada de las fiestas de Navidad y Janucá. La inmensa iglesia desbordaba de gente. Las sentidas palabras del párroco dándome el honor de compartir unas palabras acerca de la fiesta de Janucá en su iglesia llenaron de emoción la sala. Tantos siglos de distancia y desencuentro. Finalmente comprendimos que ambas celebraciones hablan de nuevos comienzos, de aprender a reinventarnos. Ambas tradiciones nos hablan de un único Dios, el Dios que hace que todo vuelva a nacer una, y otra vez y que como sus mensajeros en la tierra, estamos llamados a ser multiplicadores de luz.