La terrible guerra en Siria, que a mediados de marzo entrará en su séptimo año, es ante todo una tragedia inconmensurable para su población. Si bien no hay un número exacto de víctimas, distintas fuentes, especialmente grupos opositores, hablan de entre 350 mil y 470 mil muertos. En abril de este año, el enviado de la ONU y la Liga Árabe a Siria dijo que se estima que los muertos hasta el momento habían sido unos 400.000. De ellos, claro está, los que realmente duelen son los civiles, especialmente los niños. Sufrieron horrores en la guerra propiamente dicha y en las cárceles, víctimas del régimen y de los extremistas que se le oponen.