Khan Yunis, cuya capital es la ciudad del mismo nombre, es un bastión del grupo fundamentalista islámico Hamas, y un trampolín habitual de los cohetes que se lanzan contra territorio israelí. Pero el odio de generaciones y las disputas políticas parecen diluirse adonde comienzan a crecer las zanahorias, en los campos de Nir Oz y otros kibutzim de la zona del Negev, en el sur de Israel.