¿Por qué odias a Israel más que a cualquier otra nación? ¿Por qué Israel te enoja más que cualquier otra nación? ¿Por qué las actividades militares de Israel perturban tu conciencia y te provocan estallidos de protestas callejeras o de furia por Twitter de una manera que no lo hacen las actividades militares de ningún otro estado? Estas son las preguntas que penden oscuramente sobre los llamados progresistas de hoy. Son las preguntas que descorazonan a su “autoproclamada autoridad moral”, en sus afirmaciones de creerse practicantes de equidad e igualdad. Son las preguntas a las que no se les ha dado ninguna respuesta satisfactoria. Entonces se pelean y se pudren, expertamente evitan o convenientemente rechazan enfrentarse y provocan un negro interrogante sobre gran parte de la izquierda moderna: ¿Por qué Israel?