El Congreso de los Diputados de España aprobó en 2015 una ley para conceder la nacionalidad española a los sefardíes, los descendientes de los judíos hispano-portugueses que vivieron en la Península ibérica hasta 1492. Sin embargo, no ha sido hasta cuatro años después cuando el Ministerio de Justicia y el Consejo General del Notariado españoles ha terminado la recepción de solicitudes de nacionalidad, hasta 149.822 solicitudes, 72.000 solo en el último mes, la mayoría de Hispanoamérica. Alrededor de 20.000 llegaron de México, 15.000 de Venezuela y 10.000 de Colombia. Pero, ¿cómo acabaron todos estos judíos españoles dispersos por el mundo? La odisea vivida por este grupo de españoles arrastró a mujeres, hombres y niños a lugares donde fueron esclavizados, perseguidos y, en algunos casos, expulsados de nuevo a otros territorios.
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