Alec Garrard, de 78 años, ha dedicado 33.000 horas en la construcción del antiguo templo, que mide 20 pies por 12 pies. El pensionista personalmente, y a mano pinto y horneo todos los ladrillos de arcilla y tejas, e incluso esculpio 4000 pequeñas figuras humanas para rellenar los patios.