Una mirada de abogado del diablo al “nuevo” Medio Oriente
En varios artículos recientes he dicho que si Egipto y Siria fueran a seguir el “modelo turco”, como lo propusieron algunos líderes árabes y expertos occidentales, el verdadero beneficiario de las revueltas árabes sería Turquía, con su herencia de control otomano sobre el Levante y el norte de África. Si los movimientos islamistas toman el poder en los principales Estados árabes, podríamos ser testigos de la aparición de un bloque mesooriental sunita dominado por Turquía; un fuerte Estado revisionista musulmán en el extremo de Europa, con aspiraciones de extender su influencia hacia el Oeste.