ISRAEL: Los peces nadan en el desierto
«No fue fácil convencer a la gente de que tenía sentido cultivar peces en el desierto», recordó el biólogo marino israelí Samuel Appelbaum, escudriñando las opacas aguas donde nadan miles de percas gigantes. Bajo el sofocante sol del sureño desierto del Néguev, los estanques acuícolas luminiscentes –destellos de espejismos líquidos en esa suerte de reseco paisaje lunar—están repletos de esta variedad típica de los mares tropicales, que aparentemente se sentiría más en su casa estando en aguas del Pacífico sudoriental que en la arena.