Israel y Palestina: sin acuerdo

Por escasos 25 minutos, los embajadores de Israel en Uruguay, Dori Goren y de Palestina en Buenos Aires, Walid Muaqqat, quien concurrió junto al embajador de Egipto en Uruguay, Mohamed Abou El Dahab, no coincidieron personalmente, al comparecer en el Parlamento en la Comisión de Asuntos Internacionales de la Cámara de Representantes. En la puerta del Edificio Anexo una decena de activistas desplegan tres banderas de Palestina.

Las hojas caídas del Libro Verde

Su derrota comenzó en las primeras manifestaciones, porque la multitud hizo flamear la vieja bandera de la monarquía. El símbolo del trono que ocupó el rey Idris, emir de la Cirenaica liberada de los italianos y posteriormente unida con Tripolitania bajo la misma corona. La independencia de Libia había nacido en el Este del país, porque de allí era Omar Muqtar, su principal impulsor y mártir. Por eso el eje del poder se apoyó en Cirenaica, hasta que el golpe militar de 1969 puso el mando en Tripolitania. Muamar Gadafi tenía sólo 27 años y el grado de capitán, pero provenía de Sirte y pertenecía a uno de los clanes beduinos más poderosos del Oeste.

Israel vuelve a lamentar la posición del gobierno sobre Estado palestino

El embajador del Estado de Israel, Dori Goren, y el representante de Palestina en Buenos Aires, Walid Muaqqat, expusieron ayer por separado ante una comisión parlamentaria lo que esperan del reconocimiento de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a un Estado palestino y las consecuencias que el hecho traerá aparejadas para Medio Oriente. «Es una pena» que Uruguay apoye la creación del Estado palestino, dijo el embajador israelí Goren ante la comisión de Asuntos Internacionales de Diputados, que en la víspera recibió a ambos diplomáticos en audiencias individuales.

Pueblo lucha por terminar con el terror dictatorial

Cuando los rebeldes irrumpieron por las verjas del complejo de Muamar Gadafi esta semana, Abdul Rahman Sharif estaba tan conmovido que, pese a los disparos, llevó con él a sus hijas, de 11, 15 y 18 años de edad, para que lo vieran por sí mismas. Más tarde, al anochecer, regresó con su esposa. Al día siguiente, mientras volaban más balas, visitó el complejo con su madre nonagenaria.