«Palestina debe estar libre de judíos»

El embajador de la Organización para la Liberación Palestina en Estados Unidos, Maen Areikat, afirmó que el futuro Estado Palestino debe estar libre de judíos. Hablando ante la prensa, el diplomático palestino subrayó que «luego de experimentar 44 años de ocupación militar con todos los conflictos y fricciones, pienso que sería lo mejor para ambos pueblos vivir separados».

La comunidad judía argentina advirtió que la propuesta impulsada por los palestinos no contribuye a la paz en Medio Oriente

La comunidad judía argentina advirtió que la iniciativa unilateral de la Autoridad Palestina de gestionar el reconocimiento de un Estado palestino ante las Naciones Unidas “no contribuye a avanzar en el ansiado objetivo de un acuerdo de paz” con Israel. En una declaración que lleva la firma de los titulares de las instancias centrales de la comunidad judía se reafirmó la “convicción sobre el derecho del pueblo palestino a tener su propio estado”, pero “dentro de fronteras y demás condiciones que deberán establecerse sólo a través y como producto de negociaciones bilaterales”.

Israel reabre su embajada en Ghana

Se hizo luego de 38 años. El país africano fue el primero en establecer relaciones diplomáticas con los israelíes. Este movimiento forma parte de la política del Ministerio Asuntos Externos de fortalecer y expandir relaciones con países africanos y la actividad de Israel en el continente. Luego de 38 años Israel ha re abierto oficialmente su embajada en Ghana. La embajadora de Israel en Accra, Sharon Bar-Li, presentó sus credenciales al presidente del país africano, John Evans Atta Mills, en una ceremonia tradicional y conmovedora en la que el nombre de “Israel” fue igual a los “tambores parlantes”.

Los Genes Imperialistas Otomanos

Todo parece indicar que el Sr. Erdogan se ha quitado la careta inexistente de “musulmán moderado” y se ha puesto la kufilla de guerra palestina. Algún día tenía que pasar, tarde o temprano el islamismo genético tenía que salir. Israel está acostumbrado a tratar con islamistas que quieren la destrucción del único estado democrático del Oriente, que por mucho que se diga, hay que seguir diciéndolo. No es, ni deber ser una sorpresa que Turquía se ponga del lado de los terroristas islámicos. Su presidente el Sr. Erdogan lleva impreso en su fuero interno, su ADN genético, el odio a Israel anquilosado en la conciencia colectiva turca. Los genes imperialistas otomanos se trasmiten de generación a generación, a modo de metástasis cancerígena que se extiende por todo el “cuerpo islámico” y su deprimente primavera “democrática” árabe.