Nuestro País desde la reinstauración democrática supo desarrollar una política internacional que puede bien calificarse de política de Estado. A pesar de los matices y perspectivas particulares de cada administración cabe reconocer, a lo largo de los años, la existencia de un espíritu de búsqueda de consensos políticos y sociales. En próximos días se discutirá seguramente en la Asamblea de las Naciones Unidas el reconocimiento simbólico de un estado palestino en los hechos inexistente. Uruguay, que ya adelantó su reconocimiento sumándose a Argentina y Brasil, abandona así, su tradicional posición en relación a Medio Oriente, la que había encontrado expresión trascendente al apoyar activamente el Plan de Partición de 1947 que puso fin al mandato británico en Palestina y que abrió la posibilidad de existencia de dos Estados: uno judío y otro árabe.