Las urgencias de Netanyahu, Hamas y El Cairo facilitan el canje de presos entre Israel y Palestina
La primavera árabe ha tenido un efecto colateral inesperado. El Gobierno de Israel, los islamistas de Hamas y el nuevo Ejecutivo egipcio necesitaban como nunca encontrar un salvavidas y este ha sido el acuerdo sobre el canje de prisioneros: 1.027 activistas y terroristas de Hamas detenidos en Israel a cambio de un soldado israelí capturado hace cinco años. Gilad Shalit lleva 1.935 días de cautiverio en Gaza, mientras que en las cárceles israelíes hay decenas de terroristas condenados a cadena perpetua. La suerte de Shalit y los presos palestinos se decidió el martes en El Cairo.