Aislamiento a un estado paria
Los salvajes ataques iraníes a la Embajada británica en Teherán enfatizan la urgencia de que el mundo civilizado aísle de manera efectiva a un país convertido en paria de la comunidad internacional y que amenaza la paz mundial. Las condenas y sanciones económicas de Naciones Unidas, Estados Unidos y Gran Bretaña no bastan para detener la agresividad del régimen de los ayatolas y del presidente Mahmoud Ahmadinejad ni su marcha hacia el armamentismo nuclear. Hay naciones que, fundamentalmente por intereses comerciales, siguen intercambiando bienes de diferente índole con el rico país petrolero. Pero, mientras no se complete un cerco total de boicot, Irán crecerá como fomento de inestabilidad internacional. Este cerco pareció estrecharse con la decisión británica de cerrar su Embajada en Teherán y expulsar al embajador iraní, en tanto se informó que otras evaluaban seguir igual curso.