Israel. Shimon Peres encabezó la ceremonia de Iom Hazikarón en el Muro de los Lamentos

El presidente de Israel, Shimon Peres, encabezó este martes la ceremonia de Iom Hazikarón en el Muro de los Lamentos, pocos minutos después de que una sirena sonara dando inicio al minuto de silencio en memoria de los soldados caídos de las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF, por sus siglas en inglés). Peres destacó que los logros asombrosos de Israel se han hecho gracias a los sacrificios de los muertos.

Egipto: democracia sí, pero bien vigilada

Parece un chiste pero no lo es: el futuro de la democracia en Egipto depende del equilibrio entre dos fuerzas profundamente antidemocráticas, los islamistas y el Ejército. Teniendo en cuenta el poder de arbitraje del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF) nadie duda de que el gobierno que emerja del pronunciamiento popular será una democracia tutelada. Egipto vive un caldeado clima electoral en las vísperas de las elecciones presidenciales del 23 de mayo. Observadores extranjeros señalan que en más de medio siglo de predominio militar, nunca se había vivido un clima de pluralismo político y de competencia entre tendencias diversas como el actual. Pero la euforia democrática tiene sus límites.

Amnistía denuncia maltrato a islamistas

Amnistía Internacional denunció en un informe ayer las «discriminaciones» hacia los musulmanes en países como Francia o España, y la explotación política de los «prejuicios». En el documento que se concentra sobre Francia, Bélgica, Holanda, España y Suiza, Amnistía insta a los gobiernos europeos a «hacer más para atacar los estereotipos negativos (…) contra los musulmanes que fomentan las discriminaciones, esencialmente en la educación y el mundo laboral».

Las calamidades culturales

El jueves pasado Siria firmó un acuerdo con Naciones Unidas para que se estacionen en su territorio los Cascos Azules, ese cuerpo de paz que en este caso intentará controlar el conflicto interno que mantienen los rebeldes con el gobierno sirio. Mientras se gestiona ese desembarco, la lucha prosigue en varias ciudades -incluida la capital, Damasco- con cifras de muertos que crecen desde hace siete meses, integradas casi siempre por civiles. Pero el costo de la guerra siria no debe medirse solamente en vidas humanas, porque los combates y bombardeos también amenazan algunas zonas arqueológicas, que son tesoros de la humanidad y pueden correr el riesgo de ser destruidas por el fragor de los choques armados, sumando así un desastre artístico a la calamidad que ya está en curso.