La necedad de negar la existencia de un pueblo judío
El conflicto israelo-palestino se desarrolla en varios planos. Uno de ellos, es negar la necesidades del otro, rechazando o restringiendo el hecho de su existencia presente y pasada, en la medida en que la historia pueda ser parte de un debate actual, como un elemento movilizador de la conducta colectiva. Para algunos dirigentes palestinos, en especial líderes religiosos, la negación de la existencia de un pueblo judío cuyos antepasados, o al menos parte de ellos, habitaron alguna vez en Palestina, llega a extremos tales como negar que alguna vez haya existido un templo judío en Jerusalén, en contradicción con testimonios de contemporáneos como Flavio Josefo, o que el pueblo judío sea algo más que una comunidad religiosa, con componentes culturales laicos o con existencia política más allá de la fe. En resumen, un conjunto de polacos, húngaros, etc., cuya presencia en Palestina es ilegitima y cuyo destino sería volver a sus países de origen para rendir homenaje a sus abuelos asesinados. Los únicos judíos cuya presencia sería legítima, serían originarios de países árabes que, para esa interpretación, serian simplemente árabes de religión judía.