Desempleo y austeridad catapultan a la extrema derecha en Europa
Los casos se suman: dos líderes históricos de la extrema derecha española fueron detenidos en Barcelona y una red neonazi fue desbaratada en Alemania la semana pasada. Ese tipo de episodios recorren habitualmente la agenda informativa europea, a mitad de camino entre las noticias políticas y las policiales, desde la posguerra hasta ahora. Sin embargo, las acciones de los grupos ultraderechistas del viejo continente ocurren hoy en un escenario político diferente, alentadas por el avance de los partidos extremistas en las urnas. La fórmula se repite. Al igual que en la década de 1930, el replique de los azotes de la economía estadounidense sobre Europa en forma de desempleo y pobreza generó el caldo de cultivo para el auge de los expresiones más extremistas. Pero la crisis actual aporta ingredientes propios, como lo son los importantes ajustes fiscales, que implican menos prestaciones sociales y más impuestos. Las medidas de austeridad exigidas por La Troika (Fondo Monetario Internacional, Unión Europea y Banco Central Europeo) agitaron, además, los sentimientos ultranacionalistas.