Uruguay “no puede ser indiferente” y debe “tomar partido” en el combate al terrorismo porque el problema “no conoce fronteras”
El comienzo de la misión diplomática de Nina Ben-Ami no pudo ser peor. En su primer día en la Embajada de Israel en Uruguay, el 4 de agosto del 2014, el entonces presidente José Mujica hizo unas declaraciones que, casi de modo automático, llevaron las relaciones bilaterales al peor momento de su historia. Consultado por la prensa acerca de la ofensiva militar que Israel desarrollaba en la Franja de Gaza. Mujica respondió: “Cuando se bombardean hospitales, niños y viejos me parece que es un genocidio”. Ese comienzo difícil es solo un recuerdo ahora que Tabaré Vázquez ocupa la Presidencia de la República. La embajadora nota el cambio y, a modo de ejemplo, señaló que Uruguay fue uno de los primeros países en condenar los ataques contra civiles israelíes que los palestinos comenzaron hace pocas semanas.