Vivir en un sistema petrificado

15/Jun/2011

Clarín, Mai Yamani

Vivir en un sistema petrificado

15/06/11
Por MAI YAMANI * PROJECT SYNDICATE, 2011.
La inesperada visibilidad y determinación de las mujeres en las revoluciones que se desarrollan en todo el mundo árabe –en Túnez, Egipto, Libia, Yemen, Bahrain, Siria– ayudaron a impulsar lo que se dio a conocer de diferentes maneras como el “despertar árabe” o la “primavera árabe”. Se produjeron cambios importantes en las mentes y en las vidas de las mujeres, lo que las ayudó a exigir su libertad y dignidad.
Desde enero de 2011, imágenes de millones de mujeres manifestando junto a los hombres fueron transmitidas en todo el mundo. El contraste entre este espacio dinámico para una protesta abierta y Arabia Saudita no podría ser más marcado.
Las mujeres sauditas viven en un sistema petrificado . Los rostros de la familia real están en todas partes; las caras de las mujeres están cubiertas.
En el desierto se erigen rascacielos, pero a las mujeres no se les permite compartir el ascensor con los hombres . Tampoco se las deja caminar por la calle, conducir un auto o salir del país sin el permiso de un guardián varón. La segregación impuesta se refleja en cada aspecto de la vida saudita. La educación religiosa constituye hasta el 50% del plan de estudios de los estudiantes. Como resultado, el dogma wahabí penetra en todos los hogares del país .
Las sauditas tienen prohibido acceder a una profesión sobre la base de una constricción wahabí que dice que “una mujer carece de mente y religión” . El régimen de derecho en Arabia Saudita es el régimen de la misoginia, la absoluta exclusión legal de las mujeres de la esfera pública.
•Escritora saudí