La difusión por parte del
Estado Islámico de un video donde se ve al rehén jordano Muaz Kasasbeh morir
quemado, suscitó un nuevo debate, esta vez entre musulmanes. Exponentes
religiosos de distintas corrientes del Islam se oponen a la interpretación del
Corán que hacen estos terroristas y dan relieve a otra faceta del conflicto,
con nuevos llamados a la violencia.
El Estado Islámico (EI)
se dice heredero de una facción sunita del Islam. En esta religión, una de las
cuatro grandes monoteístas, tiene al Corán como libro sagrado y los distintos
grupos hacen sus propias interpretaciones de él, a veces muy diversas entre
sí.Ya en setiembre de 2014 unos 126 líderes religiosos sunitas de todo el mundo
habían denunciado en una carta dirigida a la máxima autoridad del Estado
Islámico, el autoproclamado califa Abubaker al Bagdadi, que su grupo violaba
los preceptos del islam con sus matanzas a “inocentes, diplomáticos,
periodistas y trabajadores humanitarios”. En esa oportunidad, los acusaron de
tergiversar el libro sagrado y los hadices (dichos y hechos de Mahoma) para
justificar la redacción de leyes donde citan solo parcialmente los versículos
del texto para acomodarlos a sus intenciones.
Así sucede por ejemplo
con el párrafo 126 de la sura de Las Abejas, uno de los capítulos del Corán que
ayer volvió a circular en foros yihadistas. El texto completo dice: “Y si
castigáis, hacedlo en la misma medida en que fuisteis dañados, pero si tenéis
paciencia, esto es mejor para los que la tienen”. Los radicales mencionan su
primera parte pero dejan de lado la segunda, que templa todo el contenido.
También Al Qaeda, grupo
terrorista que opera en una zona cercana, había criticado al EI, aunque sus
condenas eran más de corte estratégico militar que religiosas.
Un libro, muchos lectores
Tras la difusión del
video del jordano incinerado por el EI anteayer, la discusión se reavivó y con
más calor que hace unos meses.
Sin más vueltas, una de
las instituciones del islam sunita más prestigiosas, Al Azhar, convocó ayer a
“matar, crucificar y amputar manos y pies” a los “terroristas” del EI. Su gran
imán, el jeque Ahmed al Tayeb, “condenó con dureza (…) este acto terrorista
cobarde, que necesita el castigo previsto en el Corán para estos agresores
corruptos que combaten a Dios y a su profeta”, según un comunicado.
El clérigo pidió a los
líderes de comunidades más pequeñas que enseñen el “verdadero” islam, sin las
interpretaciones “erróneas” del Corán.También respondió el rey Abdalá II de
Jordania, que regresó de urgencia de Estados Unidos apenas supo que un piloto
de su país había sido asesinado de esa manera. Definió al EI como una
“organización terrorista cobarde, una facción criminal que tiene absolutamente
nada que ver con nuestra religión”. El monarca, lo mismo que la mayoría de su
país, es sunita igual que los terroristas, pero aun así no está de acuerdo con
su actividad.
Asimismo Safi Kasasbeh,
padre del piloto incinerado, aseguró que el Estado jordano le prometió que “la
sangre de Muaz no se habrá derramado en vano” y que la venganza por su hijo
sería una “venganza para la patria”.
El espiral del ojo por
ojo
La autoridad no demoró en
pasar a los hechos y ayer mismo Jordania ahorcó a dos yihadistas que estaban
presos, como represalia. Horas más tarde, el rey emitió un nuevo mensaje en el
que declaró que “la respuesta de Jordania y de su ejército después de lo que
pasó será severa”.
Su reacción se basa en el
principio del “ojo por ojo”, el mismo que habían esgrimido los del EI para
justificar la muerte a fuego de un piloto que se dedicaba a lanzar bombardeos.
En este sentido, la escalada no tiene límites.
En las redes sociales,
también, muchos musulmanes llamaron ayer a quemar los libros de Ibn Taymiya, un
teólogo radical del siglo XIII que los yihadistas citaron en el video de la
quema del jordano. Entre sus frases más celebres está la de “si la muerte
horrible (…) permite repeler la agresión” se “trata de una yihad legítima”.
Otros fueron menos
violentos y citaron versos del mismo libro sagrado donde se explicita la
prohibición de la tortura y de la muerte por fuego.
Desde la Academia, el
experto Tariq Ramadan, consultado por la cadena de noticias árabe Al Jazeera,
consideró que el EI distorsiona todo el mensaje del Islam y lo reutiliza con
fines políticos que se alejan del espíritu religioso.“El EI está distorsionando
todo el mensaje. Les tenemos que contestar diciendo que lo que ellos están
haciendo –matar gente inocente, implementar una supuesta ley sagrada o incluso
el califato– es contrario a todo lo que predica el Islam”, declaró.“Ellos no
son un califato”, abundó el experto. “Es gente que juega con la política y se
basa en supuestas raíces religiosas. Los académicos musulmanes tenemos que ser
claros frente a esto”, agregó.
A su juicio, “los
principales problemas de los musulmanes provienen de los musulmanes, de los
países de mayoría musulmana”.
“Se necesita el castigo
previsto en el Corán para estos agresores corruptos que combaten a Dios y a su
profeta: la muerte, la crucifixión o la amputación de manos y pies”
Al Azhar, institución
sunita, en un comunicado contra el Estado Islámico “El estado Islámico es una
organización terrorista cobarde, una facción criminal que tiene absolutamente
nada que ver con nuestra religión”
Rey Abdalá II, monarca de
Jordania, también en una crítica al grupo “El Estado Islámico está
distorsionando todo el mensaje. Les tenemos que contestar diciendo que lo que
ellos están haciendo es contrario a todo lo que predica el Islam”
Tariq Ramadan, académico,
experto en Islam
Visiones del Corán enfrentan a musulmanes con musulmanes
05/Feb/2015
El Observador, Carolina Bellocq