Manos anónimas quemaron
libros cerca de una sinagoga en Tel Aviv el domingo por la noche en una
aparente “respuesta” al ataque a una escuela mixta árabe-judía de Jerusalén, y
en protesta contra la llamada ‘Ley de la nacionalidad’, una ley que busca equiparar
en relevancia el caracter judío del Estado de Israel junto con su carácter
democrático.
Los fieles que llegaron
para las oraciones de la tarde en la Sinagoga Beit El de la calle Frishman,
encontraron unos 10libros quemados fuera de la sinagoga, y un graffitti contra
la propuesta del proyecto de ley mencionado en la pared exterior de la
sinagoga.
El Rabino Ariel
Constantine, quien dirige la sinagoga en nombre de la organización Tzohar, dijo
que los libros estaban en ruso por lo que todavía no está claro si se trataba
de libros sagrados o regulares, y si fueron o no tomados desde el interior de
la sinagoga, a la que asisten fieles de diferentes países.
El graffiti en la pared
decía: “¿Dónde se aprueban leyes de nacionalidad, los libros serán quemados”, un
“juego” de la cita expresada por el poeta romántico alemán Heinrich Heine quien
dijo: “Ahí donde se queman libros se acaba quemando también seres humanos”.
El Director de la
organización Tzohar, el Rabino David Stav, ha añadido: “Estoy sorprendido por esto,
y sin señalar con el dedo acusador en ninguna dirección, hago un llamamiento a
los líderes de la derecha y la izquierda para resolver los problemas con la Ley
de nacionalidad de una manera tranquila y responsable”.
La policía abrió una
investigación sobre el incidente.