Quince ómnibus llegaron al Estadio Internacional de Amán procedentes de Israel.
Los aficionados son, en su mayoría, hijos de uruguayos nacidos en Medio Oriente y nunca han viajado a Uruguay. De este modo, el encuentro frente a Jordania significó su primera toma de contacto con el país de sus raíces.
Los celestes se hicieron sentir y disfrutaron de una goleada por 5 a 0 que deja a Uruguay con un pie en el próximo mundial de Brasil 2014.
Valió la pena
14/Nov/2013
El País, Ovación