Una materia pendiente para el Día Internacional de la Mujer

08/Mar/2016

Por Javier Galperin, de COPREDI (para CCIU)

Una materia pendiente para el Día Internacional de la Mujer

Paul Auster, escritor americano de origen judío, dice: “Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justicia.” En pleno siglo XXI, el imaginario colectivo tiende a pensar que esta frase refiere a las minorías. Después de todo, ¿dónde podemos encontrar hoy en día un grupo mayoritario oprimido? Parece difícil encontrar un antecedente más reciente que el del Apartheid sudafricano. Y, sin embargo, nuestra sociedad continúa siendo testigo silencioso de una situación similar: la negación de los derechos de la mujer en el mundo árabe.
En el pasado, el mundo occidental se excusó de tragedias y masacres mirando hacia otro lado y alegando desconocimiento. Hoy, esta excusa ya no tiene validez. Vivimos en una era de información en que las violaciones de los derechos más básicos de la mujer se encuentran en internet hasta por accidente. Uno podría pensar que esto quizás solo ocurra en regímenes totalitarios, extremistas y radicales como el que se vive hoy en Siria e Irak. Sin embargo, países que aparentan ser más occidentalizados, como Egipto y los Emiratos Árabes, también son testigos de las violaciones más graves imaginables, incluyendo la mutilación física y el sometimiento a esclavitud.
Tomemos tan solo el caso más simple y cotidiano: la libertad de las mujeres de mostrarse tal cual son. Si tomamos un mapa de países árabes/musulmanes de Asia y África, encontramos al menos siete Estados que requieren algún tipo de vestimenta a las mujeres, otros seis donde además de imponer una vestimenta, el velo se convierte en requisito, y al menos cuatro países donde además de todo lo anterior, el castigo por incumplimiento lo determina la justicia, o peor, donde se tolera la violencia hacia las mujeres que se niegan a someterse a semejante humillación. Lo mismo ocurre en otros casos, de menor o mayor gravedad, como ser la posibilidad de las mujeres de viajar, obtener licencias de conducir, heredar, e incluso salir de su propia casa.
Derecho a votar. Derecho a la libre circulación. Derecho a la imagen. Derecho a estudiar. Derecho a ser protegidos en el goce de su vida y salud. Estos son solo algunos de los derechos que día a día les son negados a las mujeres del mundo árabe, obteniendo siempre la misma respuesta: absoluto silencio.
Cuando se trata de violaciones a los derechos de la mujer, la indiferencia es tan cruel como la perpetración. No podemos permitir que, escudándose en su cultura, el mundo árabe continúe renegando de la igualdad que nuestra sociedad tanto necesita. No podemos permitir que las necesidades económicas lleven al mundo occidental a mirar hacia otro lado a la hora de negociar con quienes niegan las libertades más básicas de seres humanos, solo por su género. Hoy recordamos por 105° vez el Día Internacional de la Mujer. En ciento cinco oportunidades, algunos países aún no logran avanzar del casillero de salida. Es momento de que dejemos nuestros intereses de lado, y empecemos a luchar por los derechos de las mujeres que, incluso en el 2016, todavía carecen de voz.