Nuestra opinión
21-3-2011
Aunque puede verse en forma crítica por parte de algunos sectores, la decisión adoptada el jueves por la mayoría de los países integrantes del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de intervenir militarmente en el conflicto de Libia disponiendo de una zona de exclusión, ha colaborado para hacer reflexionar al gobernante de ese país, Moamar Gadafi, quien se sospechaba podía desatar una verdadera carnicería contra quienes se le enfrentaron.
En cambio, el líder libio dijo ayer que no habría de atacar a los insurgentes que han desafiado su mandato de tres décadas y ha proclamado un alto al fuego.
Pese a la marcha atrás de Gadafi, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) decidió también ayer continuar con la planificación militar prevista para una posible operación en Libia a pesar de la resolución del régimen libio.
Es más, los aliados acordaron finalizar cuanto antes sus preparativos para estar listos en caso de que se decida una actuación militar en el marco de la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Las autoridades militares de la alianza podrían tener finalizada a lo largo del domingo la fórmula para imponer una zona de exclusión aérea sobre Libia, una de las opciones contenidas en el texto de la ONU para frenar los bombardeos del régimen de Gadafi contra los rebeldes.
Esa zona de prohibición de vuelos requeriría bombardeos previos de algunas infraestructuras, ataques que países como Francia, Reino Unido y EE.UU., entre otros, estarían dispuestos a llevar a cabo incluso antes de que la Otan -que necesita el consenso de sus 28 miembros- se pronuncie.
Es obvio que a nadie puede agradar la expresión «intervención militar», pero en situaciones como las que se viven en Libia desde hace semanas, puede convertirse en un elemento fundamental para evitar un mayor derramamiento de sangre del que, lamentablemente, ya se ha venido procesando.
Es cierto también que el petróleo libio mueve muchos intereses, pero hay un interés mayor, que es el de tratar de preservar la vida de miles de personas que podrían morir en los bombardeos de las fuerzas militares de Gadafi.
Una decisión de intervenir que ayuda a salvar vidas
22/Mar/2011
Ultimas Noticias, Nuestra Opinión