Un kibutz en Israel fue incluido en la lista para el 2025 de los pueblos más lindos del mundo para el turismo rural preparado por un organismo de las Naciones Unidas. La comunidad se fundó en 1989 en una bella zona desértica. Allí se producen vinos orgánicos, hay una posada, un café y una excéntrica torre que la hace inconfundible. Crédito foto: Instagram/neotsemadar
Según se anunció en la ciudad de Huzhou, en China, en la lista de cincuenta y dos localidades -elegidas entre 270 candidatas- aparece Neot Semadar, un kibutz fundado en 1989 en el sur de la zona del Aravá.
La lista Mejores Pueblos Turísticos reconoce destinos que combinan el disfrute de escenarios rurales con activos culturales y naturales, además de un compromiso con la preservación de los valores comunitarios y con la innovación y la sostenibilidad económica, social y ambiental.
Esta iniciativa de ONU Turismo se lanzó en el 2021 en el marco del programa de las Naciones Unidas de turismo para el desarrollo rural. Su objetivo es promover ese desarrollo «valorando y protegiendo» los paisajes, la diversidad biológica y el patrimonio cultural local.
Neot Semadar cuenta con unos 250 residentes, incluidos los miembros del kibutz y voluntarios de Israel y del extranjero. La comunidad es conocida por su estilo de vida ecológico y cooperativo, así como por su distintiva arquitectura desértica y su artesanía local.
Una experiencia única
El Ministerio de Turismo de Israel destacó al kibutz como «un modelo único de comunidad cooperativa ecológica» que «ofrece una experiencia turística especial».
La localidad es, por cierto, muy llamativa y particular: allí se pueden visitar un centro de arte local, una bodega boutique de productos orgánicos, una posada con habitaciones de estilo desértico y un telescopio para la observación de estrellas instalado por el Instituto Weizmann.
«Estamos orgullosos de compartir nuestra cultura, gastronomía y arquitectura únicas con visitantes de Israel y del extranjero, y esperamos que este reconocimiento internacional fortalezca aún más el turismo en la Aravá» y en todo el país, declararon voceros del kibutz.
Neot Semadar es la segunda localidad pequeña israelí incluida en la prestigiosa lista de ONU Turismo. Kfar Kama, una aldea circasiana en la Baja Galilea, fue reconocida en el 2022.
Ahora más al sur, el reconocimiento «beneficia tanto al kibutz como a la región en general», dijeron desde el Ministerio de Turismo. Además, aseguraron, «fortalece la imagen de Israel como un destino turístico diverso y sostenible».
Una torre inconfundible es la promesa de una parada especial en la ruta
Aquellos que quieren visitar Neot Semadar no pueden perderse: viajando por la ruta 40 es imposible no ver la torre de colores que distingue al kibutz.
Para los viajeros, la torre es la señal de que allí funciona un excelente café para reponer energías para el viaje, la bodega con vinos preparados con uvas producidas en el kibutz y la galería de arte para llevarse a casa un bello souvenir.
Pocos habitantes y amor por la naturaleza
Para participar de este programa, los candidatos a figurar entre los pueblos más lindos del mundo deben cumplir con tres requisitos básicos establecidos por ONU Turismo, comenzando por una baja densidad demográfica con un máximo de 15.000 habitantes.
Además, deben formar parte de un paisaje con actividades tradicionales como la agricultura, la silvicultura, la ganadería o la pesca y compartir los valores y el estilo de vida de la comunidad.
La lista de este año incluyó varias localidades en América Latina: Pacto, en Ecuador, San Cristóbal El Alto (Guatemala), Antônio Prado (Brasil), Carlos Pellegrini y Maimará (Argentina) y Murillo (Colombia). También en España: Agaete y Ezcaray.
Ser un destino atractivo para visitantes locales e internacionales «puede ser una herramienta poderosa para impulsar la prosperidad compartida, el crecimiento inclusivo y la cohesión territorial en las zonas rurales», afirmó el secretario general de ONU Turismo, Zurab Pololikashvili.
En la lista de los pueblos más lindos del mundo se destaca a las comunidades «que trabajan para salvaguardar su patrimonio cultural, preservar sus recursos naturales y crear oportunidades económicas a través del turismo», añadió el funcionario.
Estos pueblos, completó, «demuestran que, al adoptar el turismo, pueden promover la inclusión social y construir un futuro donde nadie se quede atrás».